El Gobierno profundiza el ajuste para sostener el superávit
El Gobierno nacional avanzó con nuevas pautas para profundizar el ajuste del gasto público, en un contexto de caída sostenida de la recaudación tributaria, que ya acumula ocho meses consecutivos.
Según fuentes oficiales, la Casa Rosada instruyó a los ministerios a aplicar un recorte adicional del 2% en el gasto corriente y del 20% en el gasto de capital, con el objetivo de preservar el superávit fiscal y sostener las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional.
La medida se suma al ajuste que ya venía en marcha. Hasta marzo, el gasto mostró una reducción del 3,3% en términos reales en rubros como obra pública, transferencias a provincias y salarios del sector público.
En paralelo, los ingresos fiscales continúan mostrando debilidad, lo que llevó a reforzar la política de contención del gasto.
El frente fiscal enfrenta además nuevos condicionantes. Por un lado, proyectos en discusión podrían tener impacto sobre las cuentas públicas, mientras que el programa económico contempla el cumplimiento de una meta de superávit primario del 2,2% del PBI.
En el primer bimestre del año, el resultado fiscal mostró un superávit primario cercano al 0,4% del PBI y un superávit financiero del 0,1%.
Entre las partidas, los salarios del sector público registraron una baja del 6,1%, mientras que las asignaciones familiares y la AUH cayeron un 3,7%.
En contraste, los subsidios económicos crecieron cerca de un 67% interanual, en parte por la cancelación de deudas acumuladas con el sector energético.
Otro indicador que gana relevancia es la deuda flotante, que alcanzó los $3,3 billones hasta marzo. Se trata de compromisos asumidos pero no pagados, que representan cerca del 10% del gasto total.

