14 marzo, 2026

Morosidad empresarial: pymes cuadruplican el nivel de las grandes firmas

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economia

La morosidad de las empresas en Argentina muestra una tendencia ascendente, aunque con fuertes diferencias según el tamaño de las compañías y el sector económico.

Entre octubre de 2024 y enero de 2026, el índice pasó del 0,7% al 2,8%, según datos de la consultora Analytica. El aumento fue considerablemente menor al observado en los hogares, donde la mora trepó del 2,5% al 10,6%.

Detrás del promedio general aparecen brechas claras entre grandes empresas y pymes.

Las grandes compañías registran un nivel de morosidad cercano al 0,9%, mientras que en el caso de las pequeñas y medianas empresas el indicador asciende al 4%.

Si se mide por cantidad de préstamos con irregularidades, el informe indica que el 12,9% de las sociedades tenía al menos un crédito en mora en enero de 2026.

La distribución sectorial también evidencia diferencias significativas. Las tasas más altas se concentran en actividades con estructura productiva fragmentada y fuerte dependencia del consumo:

  • Fabricación de muebles y colchones: 7,9%
  • Confección de prendas de vestir: 7,7%
  • Productos textiles: 7%

Otros sectores con indicadores relevantes son construcción (6,1%), servicios profesionales (4,5%) y hotelería y gastronomía (4%).

Por el contrario, actividades dominadas por grandes empresas presentan tasas significativamente menores, como refinamiento de petróleo (1,4%) y automotores (0,03%).

Para Federico Zerba, economista de IES Consultores, la morosidad empresarial está asociada principalmente a la evolución del consumo y al acceso al crédito de los hogares, factores que impactan de manera indirecta en el desempeño financiero de las pymes.

La volatilidad de las tasas de interés también influye en el comportamiento del crédito. Entre agosto y octubre de 2025, la TNA promedio para adelantos empresariales superó el 70%, luego cayó por debajo del 30% a fin de año y volvió a ubicarse por encima del 40% a comienzos de 2026.

Ante este escenario, especialistas señalan que reducir la volatilidad de las tasas de corto plazo podría contribuir a mejorar las condiciones financieras de las empresas y facilitar la colocación de nuevos créditos.

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