Nuevo cruce en el PJ por la estrategia electoral
La crisis interna que atraviesa el Partido Justicialista de Neuquén sumó un nuevo capítulo luego de las fuertes declaraciones de la vicepresidenta partidaria, Anahí Valdez, contra el presidente del espacio, José Asad, en medio de una disputa que expone las diferencias sobre el rumbo político del peronismo provincial.
Las críticas surgieron tras las recientes decisiones adoptadas por el Congreso Justicialista, organismo que rechazó parte de la estrategia impulsada por Asad para definir la participación electoral del partido en los próximos años. El episodio volvió a poner en evidencia la falta de consensos dentro de la principal fuerza opositora de la provincia.
Durante una entrevista radial, Valdez sostuvo que la conducción partidaria debería interpretar el mensaje expresado por los distintos sectores internos. “Lo que tendría que haber hecho este compañero es reconocer su derrota y darse cuenta de que el peronismo en su conjunto le está diciendo que por ese camino no queremos ir”, afirmó.
La dirigente también denunció haber sido objeto de agravios y cuestionó el clima político que se generó en las últimas semanas. Según señaló, dirigentes que sostienen posiciones distintas dentro del partido fueron blanco de ataques y descalificaciones públicas. “Después de que salieron en distintos medios diciendo que soy una traidora, eso no tiene vuelta”, manifestó.
Valdez defendió además el papel institucional del Congreso Partidario y remarcó que las decisiones vinculadas a las alianzas, candidaturas y estrategias electorales deben surgir de los órganos partidarios. “Somos un partido político y son los órganos partidarios los que deben decidir cómo competir en 2027”, sostuvo.
La vicepresidenta también recordó que existe un pedido de desafiliación contra Asad promovido por el Congreso durante el año pasado. Sin embargo, aclaró que la situación se encuentra judicializada y que su resolución dependerá de las instancias correspondientes.
El enfrentamiento se produce en un contexto de reordenamiento político dentro del peronismo neuquino, que busca redefinir liderazgos tras varios años de retroceso electoral y dificultades para consolidar una estrategia común frente al escenario provincial. La disputa entre la conducción formal y sectores con representación territorial vuelve a mostrar un partido atravesado por diferencias que, por el momento, parecen lejos de encontrar un punto de acuerdo.

