La nieve complicó a productores del norte neuquino y activaron asistencia
El temporal de nieve agravó la situación de productores ganaderos de distintas zonas del norte neuquino, donde la falta de agua y pastizales ya había reducido la capacidad de los campos para sostener la hacienda.
La acumulación de nieve sumó nuevas dificultades para el acceso a los animales y para su alimentación. En algunos establecimientos se encontraron ejemplares debilitados que, ante la falta de forraje y las condiciones climáticas, pueden caer y quedar expuestos a la muerte si no reciben asistencia.
Frente a este escenario, la Secretaría de Producción e Industria lleva adelante un relevamiento para determinar cuáles son las zonas y establecimientos que requieren atención prioritaria.
La Provincia comenzó a intervenir en los casos más urgentes mediante la entrega de forraje. La distribución se coordina con organizaciones de productores, entre ellas las Asociaciones de Fomento Rural (AFR) y comunidades que cuentan con fondos rotatorios destinados a garantizar el alimento para la hacienda.
En el Alto Neuquén, además, se articuló con ACA CORDEC para disponer de forraje en las localidades y distribuirlo según las necesidades identificadas. Las cantidades entregadas varían de acuerdo con la gravedad de cada situación.
Dónde están las mayores dificultades
Los equipos provinciales continúan recorriendo diferentes sectores del norte neuquino. Entre las zonas relevadas se encuentran Ranquilón y Loncopué.
Si bien las principales rutas troncales se encuentran despejadas, todavía permanecen sectores donde la acumulación de nieve impide o dificulta el ingreso.
Uno de los puntos que presenta mayores complicaciones es Quilca, donde ya fueron identificadas necesidades de asistencia y se analiza la posibilidad de ingresar en los próximos días para acercar alimento a los productores.
Las mejores condiciones meteorológicas y las jornadas de sol permitieron despejar algunos caminos y favorecieron el derretimiento de parte de la nieve acumulada. Sin embargo, en las zonas más elevadas todavía persisten grandes superficies cubiertas y dificultades para llegar hasta la hacienda.
Cómo buscan evitar nuevas pérdidas
La emergencia climática se suma a un problema que el sector arrastra desde los últimos años por la sequía y el deterioro de los recursos disponibles en los campos.
Durante ese período, la Provincia implementó herramientas destinadas a reducir la presión sobre los establecimientos y adecuar la cantidad de animales a la capacidad productiva de cada campo.
Entre ellas se encuentra el programa de refugios, que contempla aportes económicos asociados a la salida de animales de los establecimientos. La medida busca facilitar ventas oportunas y permitir que los productores destinen esos recursos a recomponer reservas de forraje, mejorar la distribución de agua y fortalecer la infraestructura.
También continúan los aportes no reintegrables vinculados con el incentivo ganadero, destinados a sostener la capacidad económica y productiva de los establecimientos.
La estrategia oficial apunta a evitar una sobrecarga de animales que pueda profundizar el deterioro de los pastizales. En paralelo, se trabaja sobre una planificación de mediano y largo plazo vinculada con la recuperación de los campos y la aplicación de prácticas de ganadería regenerativa.

