Un avión histórico de TAN será emplazado como monumento
Un avión que durante años estuvo reducido a partes y restos de metal está a punto de volver a formar parte del paisaje de la ciudad. El Collón Curá, una de las aeronaves que integraron la flota de Transportes Aéreos del Neuquén (TAN), será emplazado como monumento en el acceso al Parque Valentina Norte, frente a la rotonda.
El proyecto comenzó con una investigación sobre la historia de TAN y terminó involucrando a exempleados de la empresa, docentes y estudiantes del colegio San José Obrero, además de personas vinculadas con la actividad aeronáutica.
Actualmente se realizan los trámites legales y los trabajos necesarios para construir la estructura de hormigón y colocar el mástil que permitirá instalar la aeronave en altura.
La recuperación del avión fue posible después de que el controlador aéreo Diego Wonham encontrara información sobre su paradero durante la investigación que realizó para el libro TAN Transportes Aéreos Neuquén 1960-2001. Alas neuquinas para la integración regional.
Las partes de la aeronave se encontraban en una chatarrería. A partir de ese hallazgo, la Cooperativa de Servicios Aéreos Neuquinos Ltda., integrada por exempleados de TAN, consiguió recuperar el fuselaje, las alas y la cola y comenzó a trabajar en su reconstrucción.
Para completar la tarea convocaron al colegio San José Obrero. Desde entonces, estudiantes de distintas edades participaron en la fabricación y recuperación de componentes de la aeronave.
Jóvenes del nivel medio y estudiantes del Centro de Formación Profesional trabajaron en piezas, refuerzos estructurales, puertas, hélices, cubremotores, capots y otros elementos que permitieron recomponer la estructura.
El trabajo tuvo además una dificultad particular: el avión no volverá a volar, sino que será instalado en altura como monumento. Por eso, además de recuperar su apariencia, fue necesario adaptar determinados componentes y reforzar la estructura para garantizar su estabilidad.
Según explicó Roberto Fernández, jefe del taller del área de Mecánica Industrial del colegio San José Obrero, para reconstruir las piezas que ya no existían se utilizaron medidas y referencias de otra aeronave similar ubicada en Viedma.
La intención es conservar la imagen que tenía originalmente el Collón Curá, incluida su pintura, las letras identificatorias y el escudo provincial que llevaba en la cola.
El proyecto también contempla un componente vinculado con la historia de la aeronave y de la provincia. Está previsto convocar a los hijos de Aldo Mástice, uno de los pilotos que trasladó el avión a la Argentina y a quien se atribuye la creación del escudo y la bandera provincial, para participar en la reproducción del emblema.
También se prevé la participación de integrantes de la Policía en homenaje a uno de los aviones de TAN que sufrió un accidente mientras era pilotado por un efectivo.
Un proyecto que atravesó generaciones
La reconstrucción también tuvo un significado especial para Fernández, quien trabajó durante 26 años en el colegio San José Obrero y se jubiló el 1 de junio de este año.
El docente destacó especialmente el vínculo que se generó entre los estudiantes y el proyecto. Participaron jóvenes de 17 años y personas de hasta 56 años que asistieron al Centro de Formación Profesional.
Las tareas comenzaron en las instalaciones del colegio salesiano y posteriormente las piezas fueron trasladadas y ensambladas en el predio donde funciona el hangar del aeropuerto de la ciudad de Neuquén.
El Collón Curá fue una de las tres aeronaves utilizadas por TAN durante las cuatro décadas en las que la empresa realizó transporte de pasajeros y vuelos sanitarios. Las otras fueron el Aluminé y el Nahueve.
Ahora, con la estructura reconstruida y el lugar de emplazamiento definido, quedan por completar la pintura y los trabajos necesarios para instalarla en el acceso al Parque Valentina Norte.
La recuperación del avión reúne así distintas etapas de una misma historia: la de una empresa que conectó localidades de la región, la de quienes trabajaron en ella y la de los estudiantes que participaron de la reconstrucción de una aeronave que durante años parecía destinada a desaparecer.

