El auge de Vaca Muerta sostiene la economía, pero abre riesgos
Neuquén cerró 2025 con una economía atravesada por dos velocidades: fuerte impulso energético y retracción del consumo, según el informe de ACIPAN.
El dato más claro de la desaceleración interna aparece en las ventas de supermercados, que registraron una caída real del 4,1%, en línea con la tendencia nacional, aunque con menor intensidad.
En paralelo, el sector hidrocarburífero consolidó su rol como motor. La producción de petróleo avanzó casi 30% interanual, acompañada por un salto del 35% en fracturas hidráulicas, indicador directo de la actividad en Vaca Muerta. El gas, en cambio, mostró una leve retracción del 4%.
El dinamismo energético también impactó en el empleo: el trabajo privado formal creció 2,1%, en contraste con la caída a nivel nacional.
Otros indicadores muestran una recuperación heterogénea. El patentamiento de vehículos aumentó 30%, aunque por debajo del ritmo nacional, mientras que la recaudación provincial cayó levemente (-0,6%) en términos reales.
En el frente de servicios, el movimiento aerocomercial creció 22,6%, reflejando mayor actividad económica y circulación.
El informe advierte que el contexto internacional podría potenciar estos números: con la suba del barril, Neuquén podría sumar unos 80 millones de dólares mensuales adicionales en regalías, reforzando su perfil energético.

