El olfato de Máximo permitió frustrar un traslado de drogas
La intervención de un perro entrenado para detectar estupefacientes fue clave en un operativo que permitió secuestrar más de un kilo de droga sobre la Ruta Nacional 22.
El procedimiento se desarrolló en la localidad de Cervantes, donde personal policial realizaba controles vehiculares junto a la Sección Canes y efectivos de Seguridad Vial.
Durante la madrugada, los uniformados detuvieron la marcha de un Ford Focus ocupado por una mujer y un joven. Al inspeccionar el rodado, el can llamado Máximo marcó una posible presencia de sustancias prohibidas.
Tras la requisa, los efectivos hallaron más de 150 gramos de cocaína y casi un kilo de marihuana distribuidos en distintos envoltorios.
Además de los estupefacientes, la Policía secuestró teléfonos celulares, dinero en efectivo y una balanza de precisión.
La Fiscalía Federal ordenó la detención de ambos ocupantes, quienes quedaron imputados por presunta infracción a la legislación vigente en materia de drogas.

