De la cordillera al valle, sabores con historia
Hay destinos que se conocen caminando. Otros, mirando. Y algunos, como Neuquén, se descubren a través de sus sabores.
La gastronomía local funciona como una puerta de entrada al territorio. Cada plato cuenta algo del paisaje, del clima y de las tradiciones que siguen vivas en cada rincón de la provincia.
En el norte, el aroma del chivito al asador se mezcla con el viento de la cordillera. La trashumancia, una práctica que aún sostienen muchas familias, define no solo la producción sino también la cocina. El chivito con Denominación de Origen es una referencia directa a esa historia que se transmite generación tras generación. A su lado, preparaciones como el ñaco o el mote completan una mesa con fuerte identidad.
Hacia el oeste, sobre la Ruta del Pehuén, el piñón aparece como uno de los ingredientes más representativos. Esta semilla ancestral se adapta a múltiples preparaciones, desde harinas hasta dulces, y sigue siendo parte de la vida cotidiana en distintas comunidades.
En la zona sur, donde los lagos y el frío marcan el ritmo, los sabores se vuelven más intensos. Carnes como ciervo o jabalí, truchas y ahumados se combinan con frutos rojos y chocolate, en propuestas que equilibran lo rústico con lo delicado.
El este ofrece otra postal. En el Alto Valle, las chacras producen frutas que luego se transforman en mermeladas, jugos y repostería. Más al norte, en San Patricio del Chañar, la producción vitivinícola suma una nueva experiencia, donde la gastronomía se integra con el vino y el paisaje.
En toda la provincia, crece además una red de espacios que apuestan por lo local. El Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina reconoce a quienes trabajan con identidad propia, valorizando los productos regionales.
A lo largo del año, la propuesta se completa con encuentros como el Festival del Chef Patagónico, el Chapelco Gourmet o la Fiesta del Chivito, donde la cocina se convierte en una experiencia colectiva.
En Neuquén, la gastronomía no es solo una propuesta más. Es una forma de conocer el lugar desde adentro, con tiempo, con historia y con sabor.

